TELF: +34 822 173 227

Trasnochar nos hace obesos

Los jóvenes tienen una mayor tendencia a engordar si tienen un cronotipo trasnochador, según las conclusiones de un estudio sobre los hábitos de sueño-vigilia. La alteración de los ritmos circadianos se asocia además al desarrollo de determinadas enfermedades metabólicas como la hipertensión o la diabetes. Con la edad tendemos a convertir nuestro cronotipo en diurno o madrugador y a cuidar más nuestros tiempos de sueño y los hábitos alimentarios, fundamentales en la prevención y tratamiento de la obesidad. Dra. Carmen Verdú.

El ritmo circadiano está asociado al ciclo de sueño-vigilia y dura 24 horas, estando sincronizado y regulado por el sistema nervioso central a través de un reloj biológico ubicado en los núcleos supraquiasmáticos. El ritmo de sueño-vigilia regula diferentes procesos fisiológicos como la actividad física, el rendimiento intelectual, la alimentación y el sueño.

Cada individuo tiene unos ritmos circadianos propios, asociados a la hora de dormir, levantarse y a las actividades diarias. Esto se denomina cronotipo. De tal forma que hay individuos que se acuestan y se levantan temprano (cronotipo diurno), otros que lo hacen más tarde (cronotipo vespertino o trasnochador) y también existe un cronotipo intermedio.

Se ha asociado el cronotipo vespertino o trasnochador a la disminución de horas de sueño y a hábitos alimentarios poco saludables y, por lo tanto, presenta un mayor riesgo de desarrollar alteraciones metabólicas como la obesidad, la hipertensión, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

La regulación de los ciclos circadianos como cantidad y calidad de sueño o el cronotipo se asocian al desarrollo de enfermedades metabólicas debido a que podrían alterar funciones cerebrales involucradas en el control del apetito, lo que generaría un aumento de la ingesta calórica. Por otra parte, el ser trasnochador se relaciona con menos restricción en la dieta, hábitos dietarios no saludables y mayor IMC.

También se ha visto que, en las personas jóvenes, predomina el cronotipo trasnochador y en las adultas el madrugador y que éste va cambiando a lo largo de los años pasando por un cronotipo intermedio.

Valladares y Col. realizaron un estudio cuyo objetivo fue determinar la asociación del cronotipo con variables antropométricas en 65 jóvenes de 18 a 25 años, 53% mujeres y 47% hombres, excluyendo a los individuos que estuvieran consumiendo fármacos para dormir y/o en tratamiento de la obesidad.

A los pacientes se les determinó el cronotipo mediante el cuestionario de Home-Ostberg, que permite establecer el tiempo de sueño preferido del individuo. Además, se les realizaron mediciones antropométricas de peso, talla, índice de masa corporal (IMC), porcentaje de grasa, perímetro de cintura, así como medidas de pliegues tricipital, bicipital, subescapular y suprailiaco.

El resultado, al comparar entre hombres y mujeres, fue que no existían diferencias significativas en el IMC ni en el puntaje del cronotipo, pudiendo ser madrugador o trasnochador sin diferencias por sexo. Sin embargo, sí se observaron diferencias significativas en el perímetro de cintura y el porcentaje de masa corporal, de tal forma que los hombres con cronotipo trasnochador presentaron un aumento del perímetro de cintura significativo (p=0,03) y las mujeres que tenían un porcentaje de grasa mayor o igual al 25%, presentaban un cronotipo trasnochador (p=0,05). Por lo tanto concluyeron que el cronotipo trasnochador se relaciona con un mayor perímetro de cintura en hombres y un mayor porcentaje de grasa en las mujeres.

Los autores concluyen que el cronotipo constituye un nuevo target para la prevención y el tratamiento de la obesidad.

FUENTE:

Asociación entre cronotipo y obesidad en jóvenes.

Valladares M1Campos BZapata CDurán Agüero SObregón AM. Nutr Hosp. 2016 Nov 29;33(6):1336-1339. doi: 10.20960/nh.792.

  • Visto: 1312

You have no rights to post comments

(C) 2017-2018 SENMO Todos los Derechos Reservados.
Realizado por el equipo de Civicos Networking